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20 oct 2014

Decálogo del nuevo liderazgo público

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Hace unos meses tuve la oportunidad de dirigir la I Jornada de Liderazgo Público de la Comunitat Valenciana organizada por la Universitat Politècnica de València. Durante las diferentes ponencias, mesas redondas y paneles de opinión se analizó y reflexionó sobre las cualidades y características del nuevo liderazgo público.

Con le objetivo de resumir las diferentes ponencias de la jornada he redactado un decálogo del líder público. Estos son las 10 notas predominantes a tomar en consideración:

Liderar no significa mandar: Liderar también es servir, y sobre todo, servir al ciudadano. La vocación de servicio público es condición sine qua non de los líderes públicos.

Imperfección del liderazgo: no hay líderes perfectos, es por eso que los buenos líderes tratan de mejorar mediante el autoanálisis, el entrenamiento y la formación especializada.

Dotes de comunicación y motivación: una de las finalidades del líder es la transmisión de conocimientos, proyectos o ideas entre diferentes esferas y jerarquías institucionales. Para ello ha de valerse de características como la motivación y la persuasión.

Visión de futuro: tan sólo aquellas personas que saben definir cuál es su meta saben elegir bien el camino. El liderazgo actual ha de estar conformado bajo las necesidades actuales de la ciudadanía, debe por ello ser un liderazgo versátil y adaptable a las nuevas demandas ciudadanas.

Empoderamiento del liderazgo: la habilidad de animar a los otros para que trabajen en los cambios que se necesitan para lograr una determinada visión es crucial para que la organización o la institución pueda cumplir con sus competencias.

Intraemprendedurismo público: cada vez son más las organizaciones públicas que potencian el perfil del intraemprendedor entre sus propios empleados. Este tipo de funcionarios públicos poseen una personalidad distinta al funcionario estándar, con cualidades predominantes como la constancia, la proactividad, la innovación y la pasión en el desempeño de sus labores diárias.

Valores humanistas del lider: no debemos olvidar la perspectiva humanista que hemos de  otorgarle al liderazgo público o político. Valores como la humildad, el respeto o la honradez dotan de personalismo y de legitimidad a los directivos públicos.

Trabajo en equipo: un directivo público o un líder político no pueden obviar las altas cualidades del equipo que les rodea. En muchas ocasiones los consejos de su equipo le harán “ganar la partida”. En este sentido la escucha activa y el compañerismo pueden jugar un papel crucial para la resolución de los problemas.

Afán de superación: en la esfera pública pero sobretodo en la esfera política, el líder se encontrará con “muchos ángeles y algunos demonios”. La tenacidad ante las adversidades personales o profesionales y la capacidad personal para reconocer errores nos harán superar metas y conseguir logros.

Capacidad de aaptación: durante la vida profesional de un empleado público se encontrarán con diferentes tipos de personalidades y equipos de trabajo. Muchas veces nos encontraremos prestando servicios en una institución o departamento que nos hace modificar nuestras pautas de trabajo. La capacidad de adaptación hará más fácil la consecución de los objetivo del líder público.

El artículo está publicado originariamente en el Diario ABC. Leer aquí

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